
O, Lo que los hombres dicen (y lo que las mujeres no escuchan)Hoy vi en las redes un rumor absurdo: que a los hombres millonarios no les gustan las mujeres que entrenan, que están fuertes o tienen el cuerpo definido. Y la verdad es que me quedé pensando en todo lo que hemos vivido las mujeres por los dichosos «estándares de belleza».Recuerdo mi adolescencia en Brasil. Era muy delgada y sentía que no encajaba, porque allá el estándar de belleza era (y en gran parte sigue siendo) pechos grandes, caderas anchas y piernas fuertes.
Nadie se fijaba en mí.Ahora, con 43 años y dos hijos, sigo teniendo un cuerpo delgado, pero con más fuerza y más definición. Y ¿saben qué? Sigo sin encajar en ningún patrón de belleza. Ni antes, ni ahora.Y me pregunto: ¿Se imaginan si yo me preocupara por eso? ¿Si me dejara llevar por lo que supuestamente «le gusta» o no a la gente? Estaría deprimida, sintiéndome mal conmigo misma. Y tristemente, eso es lo que le pasa a muchas, muchísimas mujeres.La sociedad nos bombardea con mensajes sobre cómo debemos vernos. Nos dice qué es «bonito» y qué no, y muchas de nosotras, por falta de confianza, caemos en la trampa de querer encajar.
Queremos ser un clon de lo que vemos en las revistas o en Instagram, y perdemos nuestra esencia, nuestra verdadera fuerza.Pero aquí viene la parte más importante, mis reinas: no crean todo lo que leen. No crean en los rumores, ni en los «estándares». Créanle a su propio reflejo. Confíen en la mujer que ven en el espejo. Una mujer que trabaja duro, que cuida de su cuerpo y que es dueña de su propia historia.
La verdadera belleza no está en los músculos, ni en las curvas, ni en lo que piensan los demás. La verdadera belleza está en la confianza que sientes cuando sabes que eres suficiente, exactamente como eres.Ahora te pregunto: ¿Cuál es ese «estándar de belleza» que te ha pesado más? Déjame tus pensamientos en los comentarios